Controla tu progreso. Una buena manera de permanecer motivado es controlar regularmente tu progreso. Usa una aplicación, un calendario o un diario y toma nota del trabajo que has realizado y las submetas que has logrado.
Cuando sientas que no vas a ningún lado, mira tus notas. Verás todo lo que has logrado y quizás esto estimule tu motivación.
Cuando trabajes en metas muy difíciles, puedes experimentar mucho estrés o ansiedad. Una buena manera de contrarrestar esto es tomar nota de tu progreso en un diario. Usa este diario para escribir de lo que has hecho y de tus sentimientos con respecto al proceso. Dejar que tus sentimientos fluyan de esta manera puede calmar la ansiedad. Esto puede ayudarte a mantenerte enfocado en la tarea en cuestión

