martes, 21 de marzo de 2017

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Controla tu progreso. Una buena manera de permanecer motivado es controlar regularmente tu progreso. Usa una aplicación, un calendario o un diario y toma nota del trabajo que has realizado y las submetas que has logrado.
Cuando sientas que no vas a ningún lado, mira tus notas. Verás todo lo que has logrado y quizás esto estimule tu motivación.
 Cuando trabajes en metas muy difíciles, puedes       experimentar mucho estrés o ansiedad. Una buena manera de contrarrestar esto es tomar nota de tu progreso en un diario. Usa este diario para escribir de lo que has hecho y de tus sentimientos con respecto al proceso. Dejar que tus sentimientos fluyan de esta manera puede calmar la ansiedad. Esto puede ayudarte a mantenerte enfocado en la tarea en cuestión
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Mantente motivado (y sigue haciendo progresos aunque no lo estés). Debido a que tu meta más difícil va a ser un desafío mayor, será sencillo perder la motivación o darte por vencido. Hay algunas cosas que puedes hacer para prevenirlo:
Usa el refuerzo. Puedes darte a ti mismo recompensas (refuerzo positivo) al alcanzar submetas o permitirte omitir algo que no quieras hacer (refuerzo negativo). 
Estas pequeñas recompensas pueden mantenerte motivado. Ayudan a tu mente a asociar las buenas cosas con el esfuerzo que haces para lograr tu meta.
El refuerzo es mucho más efectivo que el castigo por fallar.
Algunas veces, sin importar cuánto refuerzo uses, simplemente no podrás estar motivado. Quizás a causa de que estés enfermo, de que estés cansado o de que algo malo haya pasado en el trabajo. Si no puedes seguir con la rutina, trata de buscar otras maneras para hacer progresos que sean más fáciles para ti.
Por ejemplo, si no puedes obligarte a abrir el libro de Física y estudiar para un examen, prueba con una tarea que sea menos gravosa mentalmente. Organiza tus notas, trabaja en una guía de estudio o mira un documental que se relacione con el tema. De esta manera, seguirás haciendo algún progreso aunque no te sientas motivado.5


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Dedica el tiempo necesario. Al final del día, las metas difíciles se logran por medio de horas (de días o de años) de trabajo duro. Entiende que no hay forma de evitarlo y dedícale el tiempo necesario.
Tener una rutina diaria en la que tengas programada una cierta cantidad de tiempo para trabajar en tus metas puede ser muy útil. 
Después de un tiempo, trabajar en tu meta se convertirá en un hábito. Esto asegurará un progreso continuo y hará que trabajar en tu meta sea algo más o menos "automático".

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Crea el entorno adecuado. Una meta desafiante se puede alcanzar de manera más sencilla si creas un entorno que te estimule a permanecer enfocado en la meta.
Por ejemplo, si eres un alcohólico y tratas de dejar la bebida, un paso importante será deshacerte de todo el alcohol que haya en tu casa. También necesitarás probablemente pasar menos tiempo con las personas con las que normalmente tomas. Estas personas pueden animarte a volver a los viejos hábitos.
En vez de eso, rodéate de personas que luchan por sus metas y ponte en contacto con ellas regularmente. Esto puede ayudar a crear una mayor responsabilidad en ti. Esas personas también pueden tener consejos o ideas útiles, especialmente si sus metas son similares a las tuyas.


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Determina el impacto. Otra buena forma de motivarte es tratar de imaginar el impacto que tendrá en tu vida luchar por tus objetivos.
Imaginarte en varias etapas del proceso puede estimular tu motivación ayudándote a ver los beneficios de tus metas.
Este puede ser un buen momento para hacer algo de lluvia de ideas por escrito para considerar las consecuencias positivas de luchar por tu meta.

Haz realidad tu meta


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Cambia tu modo de pensar. Una parte importante de lograr tus metas más difíciles es tener un modo de pensar correcto. Tú forjas tu propio destino.
  • Muchas personas creen que la vida es algo que les pasa, en vez de algo que crean para sí mismas. Esto se llama "lugar de control externo". Es un modo de pensar que culpa a la suerte o a otras personas cuando las cosas no salen bien.
  • Un lugar de control externo es un modo de pensar autodestructivo. Esfuérzate en tener más bien un lugar de control "interno".Es un modo de pensar potente que te ayudará a mantenerte motivado para lograr la meta difícil.
  • Presta atención a tu diálogo interior. Cuando te encuentres pensando algo como "No hay nada que pueda hacer al respecto" o "Así es la vida", pregúntate a ti mismo si eso es realmente cierto. Tal vez realmente atravieses una situación difícil que no buscaste. Pero, si ese es el caso, piensa en qué puedes hacer para mejorar la situación en vez de aceptar la derrota.
  • Trata de recordar que siempre tienes una opción.



    martes, 14 de marzo de 2017

     Cumple tus sueños no le cumplas los sueños a los demás pues desperdiciarías tiempo valioso para hacer lo que amas


      



    Todos nuestros sueños se pueden volver realidad si tenemos
     el coraje de perseguirlos.




     


    Cuando estamos motivados por metas que tienen un significado profundo, por sueños que necesitan completarse, por puro amor que necesita expresarse, entonces vivimos verdaderamente la vida.